Pérdida.
Así puede que te hayas sentido, no una, sino en numerosas ocasiones a la hora de exponerte en redes y vender tus servicios o productos.
–Que sí, que sí…
–Que tengo que ser visible, dar a conocer mi oferta, hablar de sus beneficios, tocar los dolores de mi potencial cliente…
Pero a la hora de la verdad, cuando te toca escribir ese post para redes sociales o la página de ventas de tus servicios, te asaltan las dudas.
¿Cómo le pongo yo storytelling a esto?
¿Cómo creo un mensaje de ventas que llame la atención de mis potenciales clientes y no desprenda un tufo inminente a venta?
En fin.
Que la cosa no es tan fácil como parece.
Lo peor viene cuando te enfrentas a los textos de tu web.
Claro, tú, como emprendedora pensabas que con contratar a un diseñador que te hiciese una página “resultona” bastaba.
